Paseo a la roca Oedolgae en Seogwipo, Jeju
Después de un buen almuerzo, nos dirigimos a Oedolgae (una famosa formación rocosa en Jeju). Pensé que sería llegar, tomar un par de fotos y volver, pero resulta que hay que aparcar el coche y caminar un buen tramo por un sendero. Y la verdad es que el camino es precioso. Como coincide con una de las rutas Olle (senderos de Jeju), está muy bien cuidado y las vistas son tan buenas que es imposible no caminar mucho más despacio de lo habitual. Fui charlando con mis amigos, poniéndonos al día y diciendo tonterías, así que al final casi recuerdo más nuestra charla que el paisaje.





Después de caminar hasta empezar a sudar un poco, aparece un parque muy amplio. Es el parque desde donde se ve la roca Oedolgae, pero casi me gustó más el parque en sí que la propia roca. En un supermercado cercano venden latas de cerveza fría, y disfrutar del paisaje mientras te tomas una hace que la experiencia sea aún mejor. Por supuesto, recogimos nuestra basura y nos la llevamos de vuelta al alojamiento.


Ver Oedolgae en fotos está bien, pero es mucho mejor ver en persona los remolinos de agua que se forman a su alrededor. Se ve tan refrescante que dan ganas de tirarse al mar de cabeza. El agua parece poco profunda y perfecta para nadar, pero como no había nadie, supongo que estará prohibido bañarse ahí. Es increíble cómo la erosión ha dejado solo esa parte de la roca erguida. Como hay que verla de pie, tampoco te puedes quedar mirándola muchísimo tiempo. Al final, lo mejor es tomarlo como una ruta de senderismo: disfrutas del camino, al llegar te sientas a descansar y recuperar el aliento en el pabellón del parque, sacas unas fotos y te vuelves.
