Jeongmin Makchang, Daegu: Increíble makchang de cerdo
Aproveché el fin de semana para hacer un viaje a Daegu (ciudad al sur de Corea) a ver a un amigo. Haciendo honor a su apodo de "Daefrica" (Daegu + África), hacía un calor de desmayarse. No entendía cómo podía hacer tanto calor, así que me pasé el día buscando el aire acondicionado en interiores. Ya por la tarde quedé para cenar con mi amigo, que es de allí de toda la vida, y con este clima me llevó a un sitio de barbacoa al aire libre.
Como es un restaurante muy recomendado por los locales, había cola y me tocó esperar unos 20 minutos bajo un sol de justicia. Sinceramente, esperando fuera en un día tan caluroso, pensé: "¿De verdad será para tanto esta comida como para pasar por esto?".
Después de un buen rato lanzando miradas para que la gente terminara de comer y se fuera, por fin quedó una mesa libre fuera. Quería comer con el aire acondicionado, pero me dijeron que estaba roto y que obligatoriamente teníamos que comer en la terraza. En estos casos, la única solución es beber rápido y emborracharse.

Los únicos makchang (intestinos asados) que había probado hasta ahora eran los de ternera que comí en un viaje de negocios a Gumi y en Euljiro (Seúl). Como ambos eran de ternera, me preocupaba que el makchang de cerdo no estuviera tan bueno. No soy muy fan de la casquería, así que no sabía qué hacer, pero en cuanto lo sirvieron y le di el primer bocado, resultó que no solo era pasable, sino que no podía parar de comer.
Ni el clima ni la grasilla del makchang de cerdo invitaban a beber solo soju (licor coreano). Así que me puse las botas a base de somaek (mezcla de soju y cerveza) y acabé bastante borracho. Con el calor, el alcohol se te sube a la cabeza mucho más rápido. Por mucho somaek bien frío que me tome, sigo sin acostumbrarme a este clima de Daegu.



No lo recomendaría en pleno verano sofocante, pero cualquier otro día, comer makchang de cerdo con somaek en Daegu es muy recomendable. Tiene un encanto distinto al de ternera, y hasta los que no comen casquería porque les resulta muy dura de masticar pueden disfrutarlo muchísimo.
¡Si no fuera por el clima!